La noticia aparece bien clara en el diario El Público: “En pleno desierto, 32 casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes, 500 comercios, un hipódromo, un campo de golf y varios parques de atracciones y museos”.
Suena asqueroso verdad? Pues ahí no queda la cosa. Deben haber pensado, ya que lo hacemos, lo hacemos a lo grande. Los Monegros tendrán el dudoso honor de ser el mayor complejo de ocio y juego del mundo sólo superados, inevitablemente, por Las Vegas (sólo faltaría eso).
Según los promotores, que no deja de ser un eufemismo para hablar de ellos como si fueran gente respetable, el respeto por el medio ambiente está asegurado. Tienen cojones, saben lo que son Los Monegros? Un DESIERTO. Dime como vas a respetar la flora y fauna, la biodiversidad, el ecosistema de un desierto si le plantas en medio 17.000 millones de euros en 32 monstruosos casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes, unos 500 comercios, un hipódromo y un campo de golf. Tiene una gracia especial lo del campo de golf. Vale que en Murcia haya 2,3 campos de golf por habitante y vayan pidiendo agua, pero como haces un campo de golf en un desierto??? Y encima respetando el medio ambiente. Es de risa, aunque en realidad da pena. Los Monegros son, eran, uno de los pocos territorios “vírgenes” de la Península, un extraordinario paraje natural, que ha servido incluso para el rodaje de varias películas.
Nos venden el nefasto producto, el “Gran Scala“, como llaman a esa abominación, como una combinación de la oferta de juego de Las Vegas y los parques temáticos de Disneyland. Peor imposible, vamos.
Todo sea por el progreso del libre mercado.