La conjura de los ultracatólicos
El domingo salíala noticia en El País: una mujer embarazada no puede abortar en España aún cuando su feto presenta deformaciones que le haran nacer en estado vegetal. Felicidades, hijos de puta. Felicidades, obistos, y su radio, felicidades Esperanza Aguirre. La campaña de acoso y derribo contra el aborto ha conseguido que volvamos muchos años atras, pero vosotros, nostálgicos de tiempos pasados, no nos venceréis. Intentáis quitarnos libertades democráticas como el aborto, pero sabed que vuestro tiempo ha pasado.
Afirma el Doctor Juan Reyes, director de la clínica Tacoronte de Canarias en su entrevista que “Lo que no puede ser es que en pleno siglo XXI se esté poniendo en tela de juicio el que una mujer pueda abortar. Aquí las únicas que pueden hablar son ustedes las mujeres. Las que pueden y deben luchar por un derecho que se está echando a perder. (…) Yo creo que lo de ahora ha sido una campaña orquestada de acoso y derribo contra el aborto. Al mismo tiempo, le estás quitando un derecho a la mujer fundamental que está reconocido en toda Europa”.
Fundamentalistas, viejos cerebros podridos que pretenden imponernos su moralidad, inculcada durante tantos siglos a base de sangre y fuego. Peropor suerte hemos evolucionado – un poco – y no lo toleraremos, no callaremos.
La iglesia debería mantenerse callada, ya suficientes privilegios mantienen, gracias a nuestra cobardía. Pero no tienenningún derecho a meterse en temas tan personales como el aborto. Somos adultos todos, joder, cada cual sabe decidir por sí mismo lo que le conviene, no somos los corderitos de hace un tiempo. Solo cabe esperar que algún dia la iglesia pase aser unaentidad residual en una civilizacion moderna, lejana de su absolutismo fundamentalista que predican sin rubor.
Para qué queremos un himno ahora
Ahora en serio…NECESITAMOS cantar algo en lugar del tuturuururuu habitual? Pensemos un poco…el himno para qué sirve? Para los partidos de lus mundiales diréis, que los españoles estan ahí con cara de tontos tarareando mientras los franceses pueden lucirse con La Marsellesa. Y claro, después nos ganan. Pero si no pasamos de cuartos, nadie llega a enterarse de cómo es nuestro himno.
Supongo que será otra estupidez más pensada sólo para distraer a la pebe en época electoral (llevamos 4 años de precampaña seguidos). No tenemos suficientes problemas acaso más urgentes? Este es el tema: sí, los tenemos, y tanto. Por eso mismo! A ver si así nos olvidamos unos días de los trenes, las pensiones, el paro, la subida de los precios y la puta vivienda.
Lo siento, pero esta estrategia ya está demasiado vista. Por qué no hacéis, queridos políticos, algo un poco más novedoso, no sé, ya no digo empezar a currar ni nada de eso, lo que sea.
Por cierto, anda que el himno tiene tela. En la página del Marca, conocida por sus brillantes colaboradores en la sección de política, encontramos la siguiente reflexión, “La letra del himno tiene numerosas similitudes con el franquista”.
Si lo dice el Marca, va a misa, y además está propuesto por la SGAE así que…
Tele5, culpable
Hace unos días pudimos ver en todos los telenoticias la asquerosa noticia: 2 niñatos apaleaban a otro y lo grababan en el móvil para difundirlo por internet. La pregunta es…quién es el culpable de esta situación? Sólo los dos gilipollas que no saben qué hacer con sus vidas? Quizás la gorda de su madre que no se levanta del sofá ni en los anuncios de Salsa Rosa para ver qué hacen sus niños? Yo creo que sí. Claro. Pero hay un tercero, más potente: Tele5, y en general las televisiones.
Revisemos la noticia: descelebrados pegan a otro para difundirlo. Mierda, después se les acusa precisamente de eso, de pegar y de encima difundirlo. Y yo me quedo parado, y pienso…el culpable no será Tele5, que con su afán de morbosidad consigue que ese vídeo no lo vean 4 amigos sino 40 millones de personas??????
Queda lo más fuerte: lo normal es que las cadenas paguen para conseguir esos vídeos, con lo que el negocio de los gilipollas sale redondo: no les va a pasar nada, claro, pero todo el mundo les ha visto (es lo que querían) y encima cobran por ello!! Entonces pasamos a la siguiente fase: empiezan a grabarse agresiones para venderlas a las putas televisiones.
Tenía entendido que los periodistas, las cadenas, tenían algo así como un códico ético…pero después de saber que al otro imbécil, el que agredió a una sudamericana en los ferrocarriles se le pagó para que concediera entrevistas, pues ya no lo tengo claro.
Por todo esto, yo digo: los medios son los primeros responsables de los hechos, ya que ahora mismo habrá otros 100 gilipollas (en este país tenemos muchos) que se habrán animado al ver el vídeo por la tele y pensarán que no es mala la idea.
Saludos
Los Monegros, en peligro de extinción
La noticia aparece bien clara en el diario El Público: “En pleno desierto, 32 casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes, 500 comercios, un hipódromo, un campo de golf y varios parques de atracciones y museos”.
Suena asqueroso verdad? Pues ahí no queda la cosa. Deben haber pensado, ya que lo hacemos, lo hacemos a lo grande. Los Monegros tendrán el dudoso honor de ser el mayor complejo de ocio y juego del mundo sólo superados, inevitablemente, por Las Vegas (sólo faltaría eso).
Según los promotores, que no deja de ser un eufemismo para hablar de ellos como si fueran gente respetable, el respeto por el medio ambiente está asegurado. Tienen cojones, saben lo que son Los Monegros? Un DESIERTO. Dime como vas a respetar la flora y fauna, la biodiversidad, el ecosistema de un desierto si le plantas en medio 17.000 millones de euros en 32 monstruosos casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes, unos 500 comercios, un hipódromo y un campo de golf. Tiene una gracia especial lo del campo de golf. Vale que en Murcia haya 2,3 campos de golf por habitante y vayan pidiendo agua, pero como haces un campo de golf en un desierto??? Y encima respetando el medio ambiente. Es de risa, aunque en realidad da pena. Los Monegros son, eran, uno de los pocos territorios “vírgenes” de la Península, un extraordinario paraje natural, que ha servido incluso para el rodaje de varias películas.
Nos venden el nefasto producto, el “Gran Scala“, como llaman a esa abominación, como una combinación de la oferta de juego de Las Vegas y los parques temáticos de Disneyland. Peor imposible, vamos.
Todo sea por el progreso del libre mercado.